Noticia publicada en el blog de VADORREY
Noticia

Las abundantes palomas del Pilar de Zaragoza tienen un nuevo enemigo, el siluro. Esta para ser que es la nueva atracción de los paseantes de la ribera del Ebro en Zaragoza, que asomados al puente de Piedra comprueban cómo un grupo de siluros de tamaño medio se alimentan de las palomas que bajan al Ebro a beber agua y bañarse. El siluro captura también patos y sus crías. Este enorme pez, introducido de manera ilegal en el embalse de Mequinenza en 1974, ya había sido divisado en Zaragoza en otras ocasiones. El Servicio de Montes del ayuntamiento recuerda que el año pasado se concentró en la zona del Club Deportivo Helios donde los siluros se alimentaban de polluelos y otros animales. El ejemplar más grande del que se tiene constancia en la ciudad apareció muerto en un campo de alfalfa en uno de los tramos del Canal Imperial. Medía 1,80 metros de largo.
Reportaje
El Siluro

En la primavera del año 1974 el alemán Roland Lorkowski, doctorado en biología y especializado en ecosistemas y peces de agua dulce tomó por su cuenta y riesgo la decisión de introducir de forma ilegal 32 alevines de Siluro (Silurus glanis) procedentes del río Danubio. Los peces pasaron la frontera en un recipiente de madera sin ningún problema, se argumenta que estos peces iban a ser usados como cebo vivo, para la pesca del lucio, pero esto es parte de la excusa que el Sr. Roland alegó cuando el policía que revisa la expedición deja pasar al alemán por la frontera de La Junquera sin ser despachados de aduana y por supuesto sin pagar impuestos.
A las pocas horas los alevines son soltados en su totalidad en las aguas del río Ebro, cerca de la población de Mequinenza.
De repente y a finales de los años 70 y principios de los 80, se empiezan a pescar en el río Ebro, a su paso por la localidad de Mequinenza, en la confluencia de los ríos Segre y Cinca, unos peces extraños, parecidos al pez gato. Nadie podía sospechar ni pensar lo que se estaba gestando. A día de hoy, estos monstruos ya superan en este embalse los 100 kg de peso aunque aun quedan lejos de los ejemplares del Danubio que superan los 300 kg y los 5 metros de longitud.

No cabe duda de que este hecho puede ser un problema ecológico pero también es cierto que esta especie ilegalmente introducida en nuestra aguas ha cambiado las vidas de diversas personas y como Mequinenza, se iba a convertir en la cuna del siluro en Europa, contribuyendo de este modo a potenciar el turismo en la zona.
Según Roland Lorkowski, el embalse de Ribarroja padecía un fuerte desequilibrio ecológico que consistía en la casi total pérdida de peces depredadores, concretamente el lucio y black bass (especies alóctonas). En aquellos años las pescatas de estas especies eran espectaculares, pero aparentemente estaban destinados a desaparecer o a mermar de una forma importante.
Desde la creación del embalse de Ribarroja y en los cinco años posteriores, se produjo un auténtico boom con el lucio a causa de la abundante comida de que disponía. Según Roland, el lucio tenía las horas contadas y parece que no se equivoco en el pronóstico, pues hoy apenas tienen presencia. El nivel de las aguas de este embalse sufre fuertes variaciones que en primavera dan al traste con las puestas de lucio.

La introducción de especies acuáticas, unas veces de manos de la propia administración pública y otras de forma ilegal han contribuido a la modificación de nuestros ecosistemas acuáticos de forma considerable, desplazando o eliminando a nuestras especies autóctonas. Pirañas, siluros, lucios, black basses, luciopercas, percasoles, cangrejos rojos, mejillones cebra, el camalote… son algunos ejemplos de todas estas especies.
Los humanos somos la especie mas peligrosa para nuestros ríos.
Recordaros que el Código Penal castiga con hasta dos años de cárcel la introducción o liberación de "especies de flora y fauna no autóctona de modo que perjudique el equilibrio biológico".
Os dejo un video del primer programa de “Jara y Sedal” que se emitió ya hace años. Entre otros reportajes, su primer programa estuvo dedicado a la pesca del siluro.





